Ingredientes:
- 2 tazas de agua
- 40 g de chiles de árbol (o tus preferidos)
- 40 g de chile piquín (molido o en polvo)
- ½ taza de vinagre
- 5 cucharadas soperas de fécula de maíz
- 4 cucharadas soperas de sal
Utensilios:
- Licuadora
- Sartén
- Frasco de vidrio con capacidad de 1 litro y con tapa (reutilice sus frascos anteriores de salsa)
Procedimiento:
Limpie los chiles, quíteles sus semillas y venas (esas nervaduras blancas en su interior).
Posteriormente se tuestan en una sartén a llama baja durante 1 minuto aproximadamente.
Espere a que se enfríen un poco.
Luego ponga a hervir el agua y posteriormente incorpórele la fécula de maíz y colóque la preparación en una licuadora. Agregue el resto de los ingredientes; la sal, el vinagre, los chiles tostados y los molidos.
Licúe aproximadamente por 5 minutos. Para verificar que todos los ingredientes estén molidos apague la licuadora. Si no lo están licúe hasta obtener una líquido homogeneo.
Envasado y conservación:
Complete con el producto licuado aun en caliente, un frasco previamente esterilizado.
Para esterilizar el frasco deberá con anterioridad sumergir el mismo agua hirviendo durante 3 minutos. Luego se voltea de cabeza durante cinco minutos, aproximadamente. No olvide colocar al frasco una etiqueta con el nombre del producto, la fecha de elaboración y caducidad
Conserve el producto en un lugar fresco y seco.
Caducidad:
En alacena: 1 año. Una vez abierto en la heladera se conserva por no más de 10 meses.
Aportes nutricionales:
Contiene más vitamina C que los cítricos, pero no sirven para cubrir los requerimientos diarios de esta vitamina, ya que se consumen en pequeñas cantidades.
Aportan vitamina A y, en menores cantidades, E, B y B2.


