La tecnología al servicio del Arte

Teatro y Branding Multimedia: nueva apuesta en escena

¿Alguien se imagina a los autores del Teatro Clásico creando una obra basada en pantallas, proyecciones y efectos de luz y sonido? ¿Qué diría Victor Hugo si le propusiéramos montar Les Misérables en versión Multimedia?

El concepto de multimedia -un recurso de expresión impensado en el Siglo de Oro del Teatro- se ha instalado como un tema recurrente en la movida teatral contemporánea. Desde el incipiente circuito under hasta el mainstream, la más “humana” de las artes visuales también le dio lugar a la tecnología en escena.

Esta concepción vanguardista del teatro surge con La Fura dels Baus, colectivo artístico que nace en la década del ’70. Los catalanes de la Fura revolucionaron la idea de “obra” a través de la performance: implementaron un nuevo lenguaje escénico; incorporaron elementos como cine, ópera, movimientos corporales, coreografías imponentes; se sirvieron de Internet como medio de difusión, y principalmente, legitimaron la interacción con el público, que terminaba siendo parte del show.

Aquella impronta fue continuada por grupos como De La Guarda y FuerzaBruta (un desprendimiento de este último), que también basaron su performance en la generación de climas y sensaciones, más que en argumentos complejos. Con puestas en escena que incluyen escenografías móviles, pantallas con visuales (incluso textos) y efectos de luz y sonido, lograron capturar la atención de un público que veía al teatro como una expresión de otro tiempo.

La expresión corporal también es un eje fundamental dentro del teatro multimedia. Suena a paradoja que, ante la necesidad de aggiornamiento, se retome un rito casi tribal como la danza. Pero lo visual hoy equilibra, refuerza e incluso reemplaza lo verbal: es el caso de  “Pura Cepa”, de Ana Frenkel, donde el lenguaje del cuerpo lo dice todo.

Esta nueva apuesta viene pisando fuerte, pero no se restringe únicamente a la performance teatral. El branding también descubrió un infinito horizonte de posibilidades en materia de gadgets multimedia para aplicar a las presentaciones de productos.

Encontramos, por ejemplo el “Virtual Hand”: un guante que se coloca el expositor para interactuar con el contenido proyectado en la pantalla.

O el sistema de proyección denominado “Holoscreen”, que permite proyectar imágenes holográficas y jugar un poco (por qué no?) con sus complementos interactivos. A través de la pantalla táctil, el usuario puede modificar las propiedades del objeto, mientras que el módulo de visión artificial detecta su posición, permitiéndole usar la mano como cursor o directamente incluir su figura en la proyección.

Cada vez son más las marcas que, en busca de asociar sus productos a experiencias concretas, optan por desarrollos interactivos para las conferencias y lanzamientos. Al igual que en el teatro, la puesta multimedia concede las herramientas necesarias para reinventarse y capturar a una generación de espectadores ávidos de estímulos.

* Algunas obras de teatro multimedia:

In other words (en otras palabras) – Talya Chalef

Upwake – Natasha Tsakos